La violencia es un factor común en varias partes del mundo. En Tanzania, excedieron algunos límites. Los jugadores del África FC golpearon al árbitro cuando éste se disponía a expulsar a varios de los de camiseta verde.
El árbitro vio que los jugadores se le venían al humo. La tensión creció lentamente mientras el pito retrocedía previniendo lo peor. La primera piña voló, todos se descontrolaron y debió interrumpir la policía para evitar consecuencias mayores.
Pero la bronca no mermó con la irrupción policial. Cuando el árbitro decidió proseguir con el partido Israel Mongo volvió contra el hombre que esta vez se vio resguardado por el amparo de los compañeros del agresor, que, ya calmos, pusieron paños fríos al asunto.
