Previo al partido de la Liga de Campeones entre el CSKA de Moscú y el Real Madrid, el entrenador del Real Madrid ensayaba penaltis cuando la cámara de una televisora captó el momento en que el portugués estaba a punto de quejarse: Y esos maricones... ¿no dicen con qué balón se juega?", exclamó.
Esa frase, que podría pasar como una frase cualquiera, causó molestia a la Asociación Europea y Gays y Lesbianas al considerar que se trataba de una manifestación homófoba. “No podemos aceptar este tipo de manifestaciones en el mundo del futbol", afirmo un portavoz de esta organización.
El hecho no pasó desapercibido para esta asociación. Inmediatamente después, decidió denunciar a Mourinho ante la UEFA. Por su parte, el gobierno del futbol europeo (UEFA) está a la espera de los informes de sus delgados antes de decidir si toma en consideración los comentarios del portugués.
Y es que las cámaras de televisión lo captan todo, hasta el mínimo detalle. Que a Cristiano Ronaldo no se le ocurra quitarse el calcetín en el banquillo porque los lentes buscarán con un plano a detalle si lleva una uña larga o pintada de morado. Que a Messi no se le antoje beberse una cerveza en el balcón de su casa porque mañana saldrá con tarro en mano en las portadas de los periódicos deportivos.
El poder de la televisión, la inmediatez de Internet, y el oído de los micrófonos, hacen posible que todo lo que sucede dentro y fuera del campo termine siendo noticia. Para bien, o para mal. Mourinho, sin deberla ni temerla, está bajo sospecha, todo porque se le olvidó que siempre hay mil ojos que lo observan.

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