Por Fabián Induti Rapid Viena le ganaba 2-0 al Salzburgo, en condición de visitante, por un encuentro de la Primera División austríaca. Parecía que el partido se encaminaba a un cómodo triunfo del club capitalino, pero a falta de diez minutos para el pitido final, el árbitro del encuentro concedió un penal a los locales.
El encargado de ejecutar la pena máxima era el español Jonathan Soriano, ex Espanyol y Barcelonas, quien tomó la pelota con mucha confianza para mandarla a guardar y acortar la diferencia en el marcador. Sin embargo, el futbolista catalán no estaba en una de sus mejores jornadas y literalmente la mandó a la última bandeja del Red Bull Arena.
No te pierdas uno de los penales errados más insólitos de la historia.
