Si te apellidas Moura en 2012 pueden sucederte dos cosas: que con 20 años se haya pegado por ti media Europa, seas ya plata olímpica y estés jugando en el el club más glamuroso de Francia o tener 33, no haber tenido demasiada suerte en el periiplo europeo y haber acabado tus días en la liga brasileña para marrar este gol cantado. Es la diferencia entre Lucas y Leo.
¿Qué hiciste Moura?
Por Sergio Cortina | Desde la redacción. Columnistas, opinión y crítica – lun, 20 ago 2012 18:38 ART1 - 3 de 6
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