El torneo inicial avanza, y en esta tercera fecha los encargados de designar siguieron apostando por los árbitros que vinieron cumpliendo con un buen rendimiento y una marcada actitud por "hacer las cosas bien". Así, en líneas generales, el nivel arbitral en los siete partidos no decayó (hoy se jugarán los tres restantes) e inconfundiblemente hubo excepciones: Mauro Vigliano y Saúl Laverni, en los partidos que tuvieron como protagonistas a Boca y a River, no tuvieron una buena jornada; como sí la tuvo Delfino que dirigió su primer clásico de Avellaneda. Analicemos:
Tigre-River: Polémica en Victoria
Saúl Laverni, que venía de dirigir de forma correcta el encuentro entre Unión y Godoy Cruz la fecha pasada, tuvo en Victoria aceptable match en líneas generales, pero atravesó dos jugadas polémicas durante el ST en el área de River, que marcaron su actuación.
*La primera ocurrió a las 60m y derivó en el segundo gol de Tigre. Tras caer el balón en el corazón del área millonaria, Marcelo Barovero saltó en la captura del balón y lo consiguió a medias porque al perderlo, el mismo quedó en los pies de Ftacla que definió con tranquilidad. El gol debió ser anulado porque cuando el arquero visitante que intentó reaccionar, fue sujetado por volante de Tigre, Martín Galmarini impidiendo dicha reacción y cometiéndole falta. Claro que la jugada fue muy rápida y poco clara para la observación del referee (jugada de análisis tecnológico).
*La segunda, y quizás la jugada "Más Polémica" de la fecha, ocurrió bien sobre el final a los 89m, cuando con Tigre volcado al empate, Galmarini fue derribado con una falta en el área penal por un puntapié de Ariel Rojas de manera imprudente. En la acción que pudo haber cambiando el resultado del encuentro, a Laverni se lo vio bien posicionado y muy seguro a la hora de tomar la decisión, por lo tanto no se puede discutir que la vio y bien. Por eso, el referee pareció entender que fue una acción fortuita. Además, llamó la atención como Galmarini fue el único jugador que reclamó la falta, de manera persistente pero tranquila. Seguramente en el seno de los árbitros habrá discrepancia y será una jugada para el análisis en las futuras capacitaciones.
Boca-All Boys: Ni el referee, ni los asistentes
Mauro Vigliano y sus asistentes (Iván Nuñez y Sergio Viola) no cumplieron con las expectativas de rendimiento. Desde el inicio, Boca se puso rápidamente en ventaja con un gol de Guillermo Burdisso quien se encontraba totalmente habilitado. Pero ese gol no debió ser convalidado debido a que Ledesma, quien sí se encontraba en posición adelantada previo al tiro libre, terminó interfiriendo en la jugada. El Asistente uno, Iván Nuñez, de destacada actuación la fecha pasada (en Unión- Godoy Cruz) no estuvo a la altura de un partido con importante exposición mediática.
Sobre el final del PT y por la banda contraria, el Asistente 2, Sergio Viola le señaló mal un fuera de juego que nunca existió a Iván Borghello y así se anuló el segundo gol para All Boys a los 40, cuando el partido se encontraba empatado.
Schiavi X 2: Subtitulo aparte merece el capitán de Boca, que debió retirarse expulsado por motivos… de sobra.
En primer lugar, Schiavi evitó una oportunidad manifiesta de gol a los 68m cuando fue amonestado por sujetar de la camiseta y aplicar un fuertísimo puntapié a un rival en un subjetivo límite entre lo temerario y el uso excesivo de la fuerza. Y como si eso fuera poco, a los 88m el defensor local definitivamente debió haber tenido que abandonar el juego (con roja directa) por evitar una oportunidad manifiesta de gol al empujar a un adversario, quien hubiera quedado mano a mano con el arquero. Mínimamente, debió ser amonestado (y expulsado por doble amarilla) por evitar un ataque prometedor.
El Penal : A los 73m Vigliano obvió una mano intencional en su propia área, de un defensor de All Boys tras un centro de Silva. Claro penal.
Racing-Independiente: A la altura de un clásico
En su primer clásico de Avellaneda-con la connotación que guarda este tipo de partidos- Germán Delfino pudo afianzar su rendimiento arbitral, acertando en las decisiones más importantes del partido, sin dudar en ningún momento la exhibición de tarjetas, que le valieron para poner un límite a las sujeciones en el área y para restringir el juego brusco. Así, por doble amonestación Morel Rodriguez se retiró bien expulsado, quedando claramente evidenciado que no existió penal en la segunda jugada.
