A lo largo de los torneos, para arbitrar los partidos más destacados de la fecha, se viene optando por referees de experiencia. Coincido en que así deba ser, aunque lamentablemente en importantes casos los rendimientos no resultan los esperados. Carlos Maglio, uno de los firmes candidatos a dirigir el más relevante encuentro, no potenció todas sus habilidades, en un partido que exigía un alto grado de capacidad y compromiso.
Ahora si nos focalizamos en la Primera División del fútbol argentino, con una jornada integrada con mayoría de árbitros jóvenes que tuvieron un rendimiento acorde, no se desataron grandes polémicas. Saliendo del caso puntual de la convalidación del gol en posición adelantada de Tigre, los demás jugadas son interpretativas, y por ende discutibles, como la de la "Obstrucción" en el área penal sancionada por Abal en Vélez-Lanús. A repasar lo importante:
River-Instituto: Un sorpresivo tropiezo de primera
En el partido sobre el cual posó la atención del Mundo Fútbol, Carlos Maglio sorprendió con su bajo rendimiento debido a la cantidad de decisiones importantes mal resueltas. Cuesta entenderlo por su pareja performance en los últimos partidos.
En detalle, durante el primer tiempo tuvo notorias decisiones importantes:
A los 16, cuando el partido iba 0-0, la clara sujeción de Ponzio al delantero de Instituto dentro del área no fue sancionada. (Para tener como referencia, la misma figura fue sancionada como penal por Saúl Laverni en Aldosivi-Huracán).
A los 25, cuando el partido seguía empatado, Ponzio no fue amonestado por segunda vez por un puntapié a un adversario de manera temeraria. Debió irse expulsado indefectiblemente y River debió haber jugado con uno menos. Tres minutos después, dejó sin sanción una clara amarilla de Sánchez por otra fuerte infracción sobre un jugador rival.
En el complemento- que si bien mejoró las decisiones como en las amonestaciones: Barsottini, Encina, González- equivocó en la roja a Damiani a los 65, aconsejado por su asistente, quién le indicó una supuesta agresión del jugador de Instituto a un adversario. Hecho exagerado ya que el jugador de Instituto cometió sólo una incorrección.
Para coronar, Maglio dejó sin sanción dos penales a favor de River, sobre Ocampos (78m) y Funes Mori (87).
Quiero resaltar una vez más que la capacidad de rendimiento arbitral es un punto importante a tener en cuenta por quienes son los responsables del arbitraje. Los referees necesitan ser cuidados, dosificar sus descansos, controlar la cantidad y calidad de designaciones, etc. para estabilizar y sostener su performance psicofísica-emocional. Es por ello que hay que trabajar para lograr tener un plantel de árbitros, largo y más homogéneo.
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