Pero todo tiene un límite, una cosa es querer compartir con ellos la alegría de un campeonato más y otra muy diferente, infiltrarse entre los jugadores, abrazarlos e incluso quererse hacer pasar por uno de ellos.
Segundos después de que Iker Casillas levantara el trofeo que proclamaba a España, el mejor equipo de Europa, un chico desconocido se coló entre los jugadores. En el minuto 3:23 del video, el joven de sudadera roja con short blanco subió al podio con los campeones, se dirigió hacia Casillas y ya entrados en confianza le dio un abrazo.
Pero ahí no paró la osadía de este aficionado. En medio de la confusión, aprovechó para posar con los jugadores mientras los cientos de cámaras tomaban fotos del equipo jerarca en Europa.
Lo que dejó a todos con la boca

