"Se juegan de otra manera", "Uno sueña con este tipo de partidos", "Los clásicos no se juegan, se ganan" son algunas de las frases comunes que se escuchen horas previas al superclásico. Y tienen razón, este tipo de partidos se juegan con una intensidad diferente y en algunos casos, se pasan de revoluciones.
¿Cómo no recordar la patada de Krupoviesa al "Rolfi" Montenegro en el Clausura 2006? Terrible.
O el arañazo de Marcelo Gallardo al "Pato" Abondanzieri en la ida por las Semifinales de la Copa Libertadores 2004. Inolvidable
En la vuelta de esa misma serie, en el Monumental, un Guillermo Barros Schelotto intratable hizo echar a Rubens Sambueza y luego a Hernán Díaz, ayudante de Astrada en ese momento.
Y por último, otra patada inolvidable. La de Almeyda a Palermo en un amistoso de verano. Mirá como lo levanta.
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