Lio Messi, el mejor jugador del mundo, estuvo imparable para el juvenil -y no tanto- seleccionado brasileño, en el partido amistoso que la Argentina y Brasil disputaron en Nueva Jersey, con victoria por 4-3 de la albiceleste. Convirtió goles para todos los gustos: definiendo preciso al palo del arquero, más tarde eludiéndolo y luego, con un fierrazo desde afuera del área, que se clavó bien cerca del ángulo superior derecho.
Más allá de las tres anotaciones, Messi se mostró infatigable, como siempre, y dispuesto a brindar una nueva alegría, tal vez la más grande de todas, cuando comenzaba su retirada del estadio. Al cruzarse con un joven con capacidades diferentes, y a pesar de los apuros que tienen los miembros de seguridad por separar al astro de todo y de todos, Lio se tomó su tiempo para firmarle un autógrafo y tomarse una foto. El símbolo de la emotividad es el abrazo de la familia del chico, luego del grato momento. Pero, pueden verlo aquí, en video:
