De Seúl 1988 a Londres 2012. De Gabriela Sabatini a Juan Martín Del Potro. El tenis olímpico argentino volvió a lo más alto del podio, con la victoria del tandilense por 7-5 y 6-4 ante el serbio Novak Djokovic. Después del maratón agónico ante el suizo Roger Federer, el tandilense se llevó una merecida medalla de bronce en la capital inglesa. "Cuando lo vi a Juan Martín en el vestuario y supe que había ganado lo felicité. Le dije: 'Gran esfuerzo, ¡estoy tan feliz por ti por lo que hiciste!'", confesó Federer, minutos después de su derrota en la final ante Andy Murray.
Esta historia de Argentina y los Juegos Olímpicos se inició con una Sabatini muy joven, de apenas 18 años. En ese certamen de Seúl, la mejor tenista argentina de todos los tiempos perdió la final con la alemana Steffi Graf, y se quedó con la de plata.
Diferente fue la historia en Barcelona 1992. Aquella medalla de bronce llegó de modo compartido, ya que no había partido por el tercer puesto. Allí, la dupla compuesta por Javier Frana y Christian Miniussi llegó a las semifinales, y perdió con los alemanes Boris Becker y Michael Stich.
Luego, la tercera medalla llegó con Paola Suárez y Patricia Tarabini, en Atenas 2004. La pareja nacional supo asimilar la dura derrota frente a las chinas Ting Li y Tian Tian Sun en semifinales, y fue muy superior a las japonesas Shinobu Asagoe y Ai Sugiyama en la pelea por el bronce.
Ahora, Del Potro consiguió la primera medalla para Argentina en un torneo individual masculino en toda la trayectoria olímpica. Y terminó con un llanto conmovedor. Lágrimas que valen oro.
