El tandilense le dio el primer punto a la Argentina en un contexto de facilidad y pocas complicaciones: 6-3, 6-0 y 6-4. Así, la serie por los cuartos de final parece comenzar sin dificultades para el equipo de Modesto "Tito" Vázquez.
La intriga sobre cómo debutaría Kazajistán en el polvo de ladrillo argentino duró poco: apenas comenzó el partido, Golubev enganchó alguna que otra pelota con su raqueta denotando el poco acostumbramiento al pique de la pelota en esta superficie.
La clave para el partido fue, quizás, la cantidad de errores no forzados que cometió Golubev: dobles faltas, pelotas enganchadas, otras muy largas, incluso cuando Mónaco no jugaba con demasiada profundidad. Además, presentó un juego muy irregular, ya que comenzó con algunos saques muy buenos que no pudo mantener a lo largo del partido.
Pero si el kazajo no encontró el juego debido a la superficie, todo el crédito del buen juego se lo lleva el tandilense: Pico Mónaco erró muy poco, estuvo firme con su saque, manejó bien las pelotas profundas y controló los drop shots de Golubev. Y lo que una vez más se pudo controlar es su estado físico: está intacto, muy veloz y con mucha reacción.
De todos modos, el primer partido de la serie ante Kazajistán no fue más que un trámite: si esto fue así, en dos horas de juego, es porque Mónaco estuvo más firme que nunca.
Queda ver qué sucede con Juan Martín Del Potro: el tandilense jugará en la Davis después de dos años de ausencia en la competencia.
