Tigre siempre tuvo claro su objetivo: salvarse del descenso y, de ser posible, gambetear la Promoción. Nunca, ni siquiera ahora, que está a 90 minutos de su primer título, su vestuario habla de título. Su verdadero campeonato estuvo en la tabla de abajo: los buenos resultados, promovidos por la necesidad urgente de puntos, lo catapultaron hacia arriba. Hay que recordar que cuando debutó en el Clausura estaba en descenso directo, con un promedio sólo superior al de Olimpo.
El equipo de Victoria fue una máquina de sumar puntos en todo el Clausura. Sólo vaciló en marzo, cuando encadenó tres derrotas consecutivas (frente a Arsenal, Argentinos y All Boys). Los cimientos del equipo temblaron y luego de la derrota con el equipo de Floresta Rodolfo Arruabarrena le puso fecha de vencimiento a su trabajo: "Soy bastante cabeza dura y si tengo que dar un paso al costado, lo daré cuando me de cuenta de que no le puedo ser útil a Tigre".
Pese a la adversidad, el Vasco mantuvo el esquema de juego (3-4-1-2) y les renovó la confianza a sus delanteros. Sobre todo, a Carlos Luna, cuya segunda mitad de campeonato es deslumbrante: suma 11 goles, algunos de los cuales se ganaron un lugar de privilegio entre los más vistosos del torneo.
Cruzado el ecuador del torneo, Tigre les había ganado a Boca y a Olimpo y goleado a Unión. El promedio de San Lorenzo estaba cada vez más cerca y Banfield ya se caía a pedazos. El sueño de quedarse en primera estaba cada vez más cerca. "Venimos haciendo cuentas desde hace un año", reconoció Luna. Y agregó: "Probablemente fuimos el mejor equipo del campeonato en cuanto a lo psicológico".
Allí, en la cabeza de los jugadores, está la mayor virtud de este Tigre modelo 2012. Más allá de la solidez de García en el arco, la cohesión entre sus centrales, la consolidación de Orban, el trajín de Castaño o la sapiencia de Román Martínez para jugar y hacer jugar, Tigre pelea por algo grande porque sus jugadores siempre estuvieron convencidos de que la salvación era posible.
Esa voluntad para torcer la historia está cerca de darles el primer título en toda su historia. Vaya paradoja: el plantel que acaricia la estrella se armó para luchar en la tabla de los promedios. En febrero, cuando despuntó el Clausura, hablar de título en Victoria era casi un chiste de mal gusto; una utopía de algún trasnochado. Pero, de tanto pelear y ser fiel a una idea, Tigre consiguió llegar al final salvado del descenso directo. Y ahora aspira a todo: evadir la Promoción y llevarse el premio gordo del clausura.
0
la cantidad de títulos locales que consiguió tigre en primera división
11
los goles que convirtió carlos luna, máximo anotador del clausura
35
puntos acumula el matador en el torneo; ya está salvado del descenso directo
ftacla, desde el inicio
Como Ezequiel Maggiolo llegó a la quinta amarilla frente a Vélez, Rodolfo Arruabarrena piensa en el juvenil Diego Ftacla para reemplazarlo. Ese sería el único cambio con respecto al equipo que derrotó a Vélez por 1 a 0 en el estadio José Amalfitani.


