El presidente de Independiente, Javier Cantero, les deseó a los barras heridos, entre ellos el nuevo capo de la hinchada César "Loquillo" Rodríguez, que se restablezcan y reconoció que hay temor de que el club se convierta en "un campo de batalla".
"Espero que se recuperen los que están heridos. NO quiero que el campo de batalla sea el club", sostuvo Cantero por radio La Red, pese de haber impulsado la veda para los barras en las tribunas y dentro de toda instalación de Independiente, entre ellos a Rodríguez.
Cantero dijo hablar por "boca de ganso" respecto del origen del ataque y señaló que por lo que se habla en la zona de Avellaneda fue por la "recaudación" del estacionamiento.
"La información que tengo es por los trapitos... Hablo por boca de ganso, pero parce que fueron a buscar la recaudación, se la negaron, hubo una discusión y los tiros", relató.
Cantero resaltó la firmeza de la nueva jefa de seguridad del club, Florencia Arietto y confirmó que la directiva le rechazó una audiencia ante lo cual el barra la amenazó con tomar por asalto al club.
JN

