Independiente arrancó un torneo para el olvido. Los puntos son pocos y eso se ve muy reflejado en la tabla de los promedios, donde el elenco de Avellaneda se coloca en la última colocación y hoy estaría descendiendo por primera vez en su historia a la B Nacional.
Este tema, primero comenzó a generar cierto murmullo y preocupación en los hinchas, pero ahora también comenzó a verse reflejado en el presidente del “Rojo”, Javier Cantero.
“Hay urgencia y ansiedad por la victoria. Con Boca se jugó un primer tiempo muy ambicioso, hacía rato que no jugábamos tan bien. Estoy contento que nos perdimos goles, antes no generábamos. Pero ahora hay que ganar”, reconoció el dirigente de la institución.
Una de las mayores críticas hacia su persona son la de haber apostado en el mercado a una gran cantidad de jugadores mayores a los 30 años y a la cantidad de veces que se han lesionado a lo largo de estas siete fechas.
“Me preocupa las lesiones, porque los necesitamos. Esto nos produce inconvenientes para reemplazarlos. Ahora se nos lesionó Tula, Cáceres está con un golpe. Espero que en unas fechas podamos estar todos”, expresó el presidente.
Igualmente, Cantero no se escondió y asumió la culpa de la formación de este equipo: “El responsable del plantel, principalmente, soy yo. Todos los que vinieron pasaron la revisión médica, no puedo hacer otra cosa”.
“Yo tengo la tranquilidad de estar haciendo todo lo posible. Trajimos a Gallego, varios dijeron cuando trajimos a los jugadores que eran refuerzos. Vamos a salir de esto y en el final del campeonato, hablamos”, agregó.
Por último, en diálogo con Un Buen Momento, programa que se emite por Radio La Red, se refirió al futuro: “En diciembre no nos podemos equivocar con los dos refuerzos”. Aunque inmediatamente, desestimó los rumores: "El Rolfi Montenegro, por ahora, no está en nuestro planes”.


