Un remedio feo que había que tomar. Ya está: alegría, alegría... Como cuando se cae el vino en la mesa de la abuela el domingo, en medio de los ravioles de ricota con bolognesa y tinto, en calidad de acompañantes. Es un miembro de la familia que tiene que irse por un tiempo para recuperarse. Como un primo adicto a las drogas o un tío alcohólico que debemos dejar de frecuentar hasta que mejore para no enfermarnos a todos. Listo, quedamos a mano Cristian, te hiciste cargo cuando las "papas quemaban", le ganamos a Boca y Racing, hicieron 17 de 24 puntos y fue estupendo. Después, firmaste el contrato, miraste la cifra mensual y te dio vértigo
Ahora probablemente venga Gallego. No es santo de mi devoción, toma demasiados recaudos y no pertenece a la estirpe histórica que nos hizo únicos en el mundo: Rey de Copas. Pero es lo que hay, y no tenemos margen. Hizo 68 puntos en un temporada, se "cagó en la patas" en el momento cumbre, pero hizo 68 puntos y ahora no hay ninguna posibilidad de elegir. Jugadores tenemos, la gente está. El Presidente es el mejor de todos los tiempos. Que nadie se equivoque, las barras a la casa, la gente a la tribunas. Con Cantero, a muerte. A muerte. Que los idiotas se quejen por la ausencia de la barra por dos resultados malos, la gente pensante quiere ir a la cancha con su mujer, y sus hijos y que los barras vayan a laburar, como nosotros.
No hablemos del equipo, de las buenas intenciones. Del dominio ejercido en el primer tiempo. De los goles errados. De la desgracia de Tuzzio. Del 0-2 final contra el peor campeón de la historia del fútbol argentino. No vale la pena. Ya está. No debimos poner titulares contra Boca. No debemos gastarlos el miércoles y perder el sábado. Nos estamos jugando el descenso, la historia, el orgullo, la estirpe de campeón. Bien Rosales, bien Vidal, bien Morel, los demás, más o menos. No es tiempo de análisis individual. Tiene que salir al sol. Técnico nuevo, vida nueva. Hay plantel, la gente apoya a muerte. Abandonemos la Sudamericana. Empecemos a sumar en el Inicial. En tres meses nos reiremos de esta angustia. Pero salgamos de este ridículo letargo. No podemos ir últimos en los promedios. Somos Independiente. De pierna fuerte y templada. Somos campeones de América siete veces. Somos el Orgullo Nacional. Basta.
Abrazo, hermano diablo. Vienen tiempos mejores. Te lo juro.
José Luis Torres


